12 ene. 2011

Capítulo 39: Cara dura

Me quedé helada al reconocer la voz que me hablaba desde el otro lado de la línea.
-Ya te gustaría. -dije, seca. Oí un suspiro al otro lado de la línea.
-No sabes cuanto lo siento...
-Me hago una ligera idea, -interrumpí.- no lo sientes.
-Mentira, me he arrepentido nada más...
-Paula, te arrepentiste nada más que Lino cortó contigo.
Un silencio incómodo vino después.
-Lo siento... -susurró.- Nunca quise...
-¡Eras mi mejor amiga! ¡Creía que podía confiare en ti! ¡Esto era justo lo que habíamos prometido NO hacer, liarnos con el chico al que le gusta tu mejor amiga! ¿No lo entiendes?
-Tú ya tienes novio... -dijo como disculpa. Estallé.
-¡¿De verdad crees que estoy dolida porque te has liado y me has robado al chico por el que estaba loca desde hacía meses?! ¡Joder, Paula, Lino me importa una mierda! ¡Me importa que me hayas hecho esa puñalada trapera por la espalda tras haberme dicho que nunca me harías daño! ¡No le doy importancia a que te comportaras como una guarra, porque sinceramente, te comportaste como tal, eso incluso lo puedo pasar! ¡Pero que te aprovecharas de mí, como si fuera gilipollas, como total, estaba en Madrid, no me tenía por qué enterar...! ¡Tú no eras así, joder! ¡Y si, estoy muy cabreada! ¡Y que vengas ahora con una llamadita con vocecilla de buena no cuela, que lo sepas!
Me callé para coger aire.
-Sé que tienes razón. -dijo ella, despacio.
-Solo faltaría que me lo negaras...
-¿Puedo hablar? -preguntó algo cabreada.- Bien, sé que no es propio de mí haber hecho lo que hice, pero lo hecho hecho está. Además, me reitero, ¿qué mas da si total ya no te gustaba? Incluso me llegaste a decir que no querías nada con él la noche antes de irte, en la fiesta sorpresa...
-Era mentira. Le quería. Pero sabía que me iba a doler más si me liaba con él.
-Pues no lo sabía. -se disculpó de nuevo.- Sé que es lo que me dirás ahora: "Deberías saberlo, eres mi mejor amiga, bla bla bla...", pero resulta que no lo sabía, las clases de teatro de extraescolar te sirvieron. Pues mira, te cuento como pasó, si eso mejora las cosas. Estábamos él y yo de botellón, con todos los demás. Entonces Blanca se nos acerca a Patri, Sofía, a Cris y a mí y nos dice que Lino quiere a alguien para liarse. Nos lo tomamos a coña, lógicamente. Pero iba en serio. Pues, jugamos a la botella con la de Nacho. Me tocó a mí. Blanca fue a preguntarle si quería conmigo. A mí me venía de perlas un lío para olvidar a Guille, ya que sabes que cuando se fue con Helena me dolió muchísimo, y aún no lo acabo de superar. Pues me viene, y me entra. Nos liamos. Pero él quería más, y me pidió ser su lío. Le dije que no. Por ti. Porque sabía que eso si que te iba a doler. Pero me equivoqué, también te jodió que me liase con él. Él se picó, tu te enfadaste mazo. Vamos, que me salió la jugada perita. ¿Lo peor? No me olvidé de Guille en ningún momento. Sé que no es una excusa ni pretendo darte pena, pero no me gusta que estemos enfadadas. Y aunque no sirva ya de nada, lo siento, Carmen. No sabes cuanto.
Suspiré.
-Sabes que no me hace sentir mejor la historia, ¿verdad?
-Por desgracia, sí.
Se sorbió la nariz.
-Cuando puedas perdonarme...
-Necesito tiempo, Paula. Es una traición muy... dolorosa. Dame tiempo.
Se calló.
-Es lo que hay. -dije, simplemente.- Es lo único que pido. Ignórame, haz como si no existiese, no me llames, no me envíes ni sms, ni mensajes, ni comentarios, ni privados, ni me hables por el chat. Nada. Es lo que necesito.
-¿Vas a joder nuestra amistad por un tío? -dijo, irónicamente.
-No es por un tío, es por ti. Tú la has jodido sola. Al traicionarme. No quiero escucharte.
-Mira, te he dicho que lo sentía, te lo he explicado, me he arrastrado, me he tragado mi orgullo al llamarte, ¿qué mas quieres que haga?
-Ya es tarde. El daño está hecho, y no vas a solucionarlo con una llamada. -repliqué fría.
-¡Tú ni te molestaste en llamar!
-¿Por qué iba a hacerlo? Eres tú la que ha hecho todo mal. La que me ha tomado por tonta.
-Y tú eres la que nunca sabe reconocer un fallo. No soy perfecta, ¿sabes?
-Jamás te pedí que fueses perfecta, me conformaba con que fueras sincera y mi mejor amiga, y no una zorra.
-¿Es de zorra liarse con un tío? Porque entonces tú eres más zorra que yo...
-Es de zorra joder a una amiga por un tío, es de zorra mentirme, es de zorra lo que estas diciendo. -dije, de mal humor.- Te has vuelto una zorra.
-Y tú te has vuelto una retrasada que lloriquea porque yo conseguí en una noche lo que tú ni te acercaste en cuatro meses.
La vena se me volvió a hinchar.
-¡¿Te crees superior?! Para él no eres más que una putita barata, y que se ha quemado contigo porque no haces lo que él quiere. Y, ¿sabes?, no soy la única que piensa que te estás volviendo una fresca, las noticias vuelan, cariño. Y te estás quedando sola, por eso, porque no sabes apreciar lo que tienes, porque una vez que lo pierdes, no vuelve jamás. ¿No lo ves? Todo lo que me has replicado es lo único que tienes, "yo me he liado con Lino y tú no", eso es un comentario típico de una cría, y que sepas que solo me tenías a mí, y ahora no tienes a nadie. Te lo mereces, las putas se merecen eso.
-Osea, tú me puedes decir lo que quieras y yo nada a ti. Que coña tienes, ¿no?
-Yo digo verdades. -grité.
-¡Vete a la mierda! Te llamo para arreglarlo y me mandas a tomar por culo. ¡Que te jodan guapa!
-Muaaaaaaac, yo también te quiero fresquilla. -me despedí.
-¡Ah, se me olvidaba! La llamada es a cobro revertido... ¡Jódete! -y colgó.
-¡AH QUE ZORRAAAAAAAAAAA! -grité. Tiré el teléfono al suelo y me tumbé boca abajo en la cama.
"Menuda hija de puta. No me creo que ella fuese mi mejor amiga..."
-Carmen, nos vamos.-dijo mi hermano, entrando en mi cuarto.
-¡Vale! -dije de mal humor. Cogí mis cosas, y salí de la habitación dando pisotones.
"Puta".